Donante vivo, esperanza en el trasplante hepático infantil

La disminución en el número de donantes de órganos en Chile ha llevado a los especialistas a utilizar nuevas técnicas para tratar las enfermedades que requieren de un trasplante para salvar la vida del paciente. Particularmente, cuando se trata de niños enfermos para los que es especialmente difícil obtener un donante. Entre estas nuevas técnicas está el llamado “trasplante hepático con donante vivo”, en el que se implanta en la persona enferma un trozo de hígado sano proveniente de un donante compatible, generalmente el padre o la madre.

Por el Dr. Jorge Martínez, Jefe del Programa de Trasplante UC

Este tipo de cirugía ha permitido que 4 niños operados en nuestro Hospital Clínico UC tengan una nueva oportunidad de vivir. Nuestro Programa de Trasplante Hepático Pediátrico tiene ya un año de existencia mientras que nuestra experiencia con pacientes adultos data de 1994 y suma ya más de 120 pacientes tratados.

En el primer cumpleaños de nuestro programa pediátrico, pudimos celebrar con alegría a Josefa, María Jesús, Emiliano y Nicolás, quienes hoy están vivos por la generosidad y amor de sus padres. En nuestra íntima ceremonia estuvo Josefa Gallardo. Su gran sonrisa casi nos hizo olvidar que hace poco más de un año su vida estuvo en peligro. Su hígado desarrolló quistes que se infectaron por una afección congénita llamada atresia de las vías biliares, que se caracteriza por la obstrucción de los conductos que transportan la bilis en el hígado y desde éste a la vesícula biliar y al duodeno. Su condición fue crítica y no encontrábamos un donante cadáver compatible. Fue su padre quien le regaló un pedacito de su hígado.

Josefa es una de las beneficiadas con la utilización de una nueva técnica que busca resolver un problema más profundo, la falta de donantes. El trasplante de hígado con donante vivo utiliza un pequeño trozo del noble órgano, el que se adapta al tamaño del abdomen del receptor mientras el hígado del donante también regenera su volumen hasta alcanzar el tamaño completo antes de dos meses.

Pero lo que parece como una solución sencilla, en realidad no lo es. Se trata de una intervención quirúrgica de gran magnitud que implica riesgos tanto para quien recibe el órgano como para quien lo dona. Resulta esencial aumentar el número de donantes cadáveres. Y los médicos hemos visto con preocupación cómo el número de ellos sigue siendo muy bajo. Se hace necesario y urgente que los chilenos tomemos conciencia de que nuestra vida y la de los nuestros hijos puede, algún día, depender de la generosidad de otros.

Compartir:
  • Facebook
  • Google Bookmarks
  • Live
  • MSN Reporter
  • RSS
  • StumbleUpon
  • Twitter